jueves, 23 de febrero de 2012

Fuera!

(o los peligros de María)
Juan Manuel López Baio
23.febrero.2012

Tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac... María María María Peligro, ¿acaso sos una bomba de tiempo? La pregunta se descubre como válida con el transcurrir de la obra, pero en este caso el sonido que escuchamos al comienzo es sólo el temporizador del horno, donde se cocinan los primeros problemas de esta… ¿niña? ¿mujer? ¿señora olvidada de los días?

María Peligro está sola, en la habitación de rasgos infantiles donde su padre y su madre cuelgan de sendos retratos anticuados, presencia anacrónica, plana y vigilante, afectuosa y nostálgica. ¿Adónde estarán ahora? ¿Los extrañará mucho? ¿Será que habrían sido muy estrictos? No lo sé. Lo cierto es María nunca pisa el parquet sin sus patines de tela, así le vaya la vida en ello… lo cual muy bien puede llegar a ocurrirle, dada su prodigiosa habilidad para complicar con fruición los movimientos más simples en riesgosas aventuras de tropezones y deslizamientos.

lunes, 20 de febrero de 2012

Fin del mundito

(publicada en Geoteatral)

A través de una imagen inconexa y enigmática, el breve fragmento inicial presenta el interesante espacio que la obra nos propone a la vez que prefigura la inminente catástrofe que le aguarda a Juan Paludi a poco de comenzar la obra.Lo que vemos es un ascensor, de proporciones realistas, con la puerta al fondo, las dos paredes, y un acrílico al frente que nos permite ver al actor (para quien el acrílico es un espejo), que se encuentra aislado dentro de este espacio reducido durante el transcurso de la obra.Paludi es un químico inventor con una gran idea en su portafolio. Inseguro, pero esperanzado, se ha tomado el ascensor para llegar a la oficina de Don Marcos, el empresario que deberá descubrir su genio y materializar las posibilidades de su invento, asegurándole el prestigio y el éxito comercial que sus prematuros logros académicos le auguraran. (...)
Nota completa: www.geoteatral.com.ar/nota/Findelmundito-Critica

viernes, 10 de febrero de 2012

algunas notas publicadas en Geoteatral

Babel Orkesta:
Babel Orkesta, orkesta balcánica, sonido volcánico, troupe vibratónica de sujetos alterados, reventón policromático de agitadas melodías de ayer y de hoy, engendran en medio del ardiente verano porteño la fiesta báquica que explota en pleno barrio del Once. (...)

Povnia:
Una cae desde el cielo, interminablemente, punto distante que se agranda de a poquito... ahora un redondel... ahora un bulto de colores... ahora una mujer completa que se estampa con toda su tierna humanidad contra el escenario, en medio de una nube de cenizas volcánicas. No cabe otra que tan apoteótica entrada para un ser radicalmente expansivo como lo es Una, el personaje-clown que interpreta Lila Monti en este inolvidable unipersonal, creado junto con Cristina Martí y Guillermo Angelelli. (...)
Nota completa: http://www.geoteatral.com.ar/nota/Povnia-Critica

La idea fija:
La oscuridad me envuelve, y comienzo a escuchar un largo acorde, mientras una luz cenital aumenta, perfilando muy lentamente una figura, sobre el piso, pliegues y líneas de la piel, huesos sobresaliendo, músculos que se contraen rítmicamente y dibujan una topografía insospechada y fantástica. A medida que la luz aumenta y se suman los detalles, la figura se hace inteligible: un torso, un cuerpo boca abajo, un hombre arqueando su cadera, subiendo y bajando su pelvis... un hombre, lo que se dice, bombeando el suelo. La música se desata y arrastra al intérprete en una fascinante coreografía, su cuerpo explotando en una cascada de veloces signos que desarrollan, infatigables, la compulsión inicial. Bienvenidos a La idea fija...
Nota completa: http://www.geoteatral.com.ar/nota/LaIdeaFija-Critica

El diario de Carmen:
Hay algo del orden de lo intransferible que se hace presente en la puesta de Luis Cano de El diario de Carmen. Y valga aquí la redundancia, toda vez que cualquier hecho teatral se caracteriza precisamente por su intransferibilidad, por su carácter performático del aquí-y-ahora irrepetible que hace que el teatro se resista a las avanzadas de la reproductibilidad técnica. Pero me refiero en el caso de esta obra a un aspecto más profundo: lo intransferible parece ser la condición y la cualidad de lo que se manifiesta a través de la acción escénica; lo intransferible como experiencia vital básica, cotidiana. Magma caótico de percepciones instantáneas, de intensidades y estados que intentamos ordenar a través de la palabra, construyendo relatos con la esperanza de inventar sentidos comprensibles. El diario íntimo es un texto prototípico que responde a esta función, y es en la puesta en juego del diario íntimo como género discursivo, en la manipulación, conjugación y quiebre de sus ritmos, voces y contradicciones inherentes, en donde se articula el dispositivo teatral que nos presenta el mundo de Carmen. (...)
Nota completa: http://www.geoteatral.com.ar/nota/ElDiarioDeCarmen-Critica

UnosDos:
¿Qué significa extrañar? ¿De qué habla una persona cuando afirma extrañar a otra? Quiero decir, si pudiéramos espiar en su fuero interno, tener una instantánea de la feroz maraña de afectos, pulsiones y recuerdos a la que alude cuando usa esa palabra, ¿qué veríamos? (...)

El tiempo todo entero:
Inspirada libremente en El Zoo de Cristal de Tennessee Williams, la obra de Romina Paula es notablemente libre, en el mejor sentido. El laborioso trabajo de aggiornamento y transposición a un entorno porteño, detallista e impecable, recobra productivamente la matriz situacional, algunos de los vínculos y conflictos determinantes de la pieza de Williams, operando sobre ellos un tenue desplazamiento que nos los devuelve extrañados, re-poetizados. Por lo demás, el juego intertextual, hábil y permanente, entre el original estadounidense, nuestro propio cotidiano, y el ominoso elemento pasional representado en las múltiples manifestaciones de una tradición de mexicanidad, le otorga a lo que vemos una inesperada dimensión de peligro latente. Los piquetitos de amor de Kahlo, resonando al compás de una canción a la memoria de la novia asesinada por el cantautor, tiñen con tonos rojizos la atmósfera cada vez más enrarecida de una situación que nos conduce  siempre y sólo hasta el borde de la fuga,  suspendidos sobre el vértigo pero sin atinar un paso decisivo en ninguna dirección. (...)

Mis cosas favoritas:



1.abril.2011
Un retablo a escala natural alberga en su interior una miríada de objetos, herramientas, trajes y vestidos, dibujos e inscripciones, una antigua pero funcional radio; todo el cuadro dominado por la inconfundible mesa con pedal de la máquina de coser Singer. Estamos en el taller del sastre Washington Beltrán, protagonista de esta historia. Variopintos cajones brotan por doquier de la misma infraestructura, escondiendo en su interior los sueños de Washington. La profusa aglomeración de elementos, arreglados en inusitado orden, desborda todo naturalismo en la representación del lugar; más bien, la contracción sobre las reducidas dimensiones del retablo de un ambiente más amplio genera un efecto de lente de aumento, como si viéramos sobre el escenario una representación mental, la reconstrucción subjetiva de un espacio de experiencia. En medio de tal emplazamiento nos espera el actor capaz de dar vida al universo figurado por el imponente dispositivo: Javier Swedzky. (...)

Nota completa: http://www.geoteatral.com.ar/nota/MisCosasFavoritas-Critica

El pasado es un animal grotesco:

“¿Es posible en estos tiempos inventar grandes ficciones que contengan lo que imaginamos junto a sucesos reales de nuestras vidas y de las vidas de las personas que conocemos?... ¿De qué manera contar diez de años de la vida de una persona?... ¿Cómo incorporar la Historia más reciente, sobre la que aún no se ha reflexionado en exceso, a nuestras historias más excesivas?”
A tales preguntas, que Mariano Pensotti se hace en el programa de la obra, él mismo se las responde, o en todo caso, ensaya una colosal respuesta a través de su puesta en escena de estas cuatro historias; cuatro personajes que atraviesan el decenio 99-09 signados por su origen casi común: clase media, clase menguante en sus extremos, suburbana y empobrecida por un lado, cosmopolita y pudiente por el otro. Y siempre, porteños: en Buenos Aires, en París, en Hollywood, en Madrid, en Japón o en Brasil, siempre la melancolía metafísica, siempre la nostalgia por lo no-vivido, por un pasado imaginario, la soledad sin poder decirla, siempre “el jardín de lilas del otro lado del río, no éste sino aquél”. (...)

Nota completa: http://www.geoteatral.com.ar/nota/ElPasadoEsUnAnimalGrotesco-Critica

La familia argentina:
El texto de Ure, única producción dramatúrgica en su haber, destella con la mordaz lucidez que caracteriza al resto de su escritura. Atravesado fuertemente por el discurso analítico-psicológico (en clave crítica), nos presenta esta contundente metáfora escénica en la que resuenan varias de sus tesis recurrentes, desenmascarando la trama de hilos escarlatas que manejan la vida de hombres y mujeres, quienes los tejen y ocultan con estrategias interpretativas y ficciones históricas convenientes. Dispuesto en un acto largo y uno corto, asistimos al recorrido del núcleo familiar (compuesto por Carlos, su ex-mujer Laura,  y Gabriela, hija de Laura y actual amante de Carlos) a través de un conato imposible: la violación meditada y planeada del tabú sexual, cuyas consecuencias Carlos tratará de aplacar racionalizándolas, infructuosamente. (...)
Nota completa: http://www.geoteatral.com.ar/nota/LaFamiliaArgentina-Critica

Adonde van los muertos (lado B):
El paratexto virtual, que acompaña a la obra en sus lugares de difusión por Internet, nos ofrece algunas claves amigables, las suficientes como para disponer de un mínimo marco de partida desde donde articular la serie de cuadros bellos y de apariencia arbitraria que nos espera durante el transcurso del espectáculo. Es así pues: una obra sobre otra obra del futuro. A grandes rasgos, aquella tratará sobre la muerte, ésta trata sobre la imposibilidad de representarla (sigo ateniéndome al paratexto/sinopsis). (...)
Nota completa: http://www.geoteatral.com.ar/nota/AdondeVanLosMuertos(ladoB)-Critica

HxH:
El programa dedica el espectáculo a todos los que se plantean ser. ¡Ardua tarea, en efecto! ¿Cómo hace un actor para ser Hamlet, el príncipe de Dinamarca? ¿Cómo hace un actor, sólo con su alma, parahacer Hamlet, obra de obras, en sus insondables matices y complejidades? O acaso la pregunta sea: ¿cómo hace un hombre, imbricado en sus modestas miserias diarias, para ser Actor? (...)
Nota completa: http://www.geoteatral.com.ar/nota/HxH-Critica

Vivo:
Una hora de improvisación que logra mantener la atención de una platea numerosa no es tarea sencilla de lograr. Si a eso le sumamos que la improvisación será llevada a cabo por una sola persona, la cosa realmente se complica. Pero esto es justamente lo que nos ofrece Vivo, el espectáculo de Marcelo Savignone, y, por suerte, no nos defrauda para nada. (...)
Nota completa: http://www.geoteatral.com.ar/nota/Vivo-Critica

Después del borde:
¿Qué pasaría si hoy día alguien nos invitara, cual moderno Virgilio, a visitar una pequeña porción de purgatorio? ¿Y si nos dejara solos por una hora, descansando en el claro de un bosque otoñal, sumergidos en la penumbra ultraterrena, en los reflejos anaranjados y verdes de un eterno crepúsculo?  (...)
Nota completa: http://www.geoteatral.com.ar/nota/DespuesDelBorde-Critica

Gemma Suns, una metafísica en escena

nota originalmente publicada en el sitio de AINCRIT, diciembre 2009, actualmente en mantenimiento


Gemma Suns, una metafísica en escena

Una apasionante adaptación escénica del cuento cuasi-homónimo de Borges.

1.

“Gemma Suns” plantea una vuelta de tuerca al cuento de Borges (Emma Zunz), vuelta que, como corresponde, es a su vez típicamente borgeana, y que consiste en la presentación del personaje Gemma como referente “real” en el cual se habría inspirado Borges para escribir su cuento, luego de un antiguo encuentro en el que ella refiriera su historia al escritor. Pero Gemma se queja porque Borges ha tergiversado su historia o, por lo menos, no la ha capturado fielmente en su relato. En forma más general deplora la literatura y sus largas palabras, que vuelven gris todo lo que tocan. En tanto real, viva, colorida, Gemma Suns sólo puede ser representada; mientras que Emma Zunz, rota en y por sus letras (hasta en el quiebre geométrico y la inversión de sus iniciales), sólo puede ser escrita.
Es así que, en apariencia, asistimos a la verdadera confesión del drama de Gemma, inasible en las páginas de un libro (y de hecho ahí está el Libro, el de Borges, en una mesita al frente del escenario, para que el público compare por sí mismo). Podríamos preguntarnos cuál es el objeto y la urgencia de esta confesión, siendo que en su historia no difiere sustancialmente del cuento (salvo por una peripecia central: el sacrificio de Gemma que la habilita a cumplir su venganza).
Esta reflexión conduce inmediatamente al interrogante, ¿quién es realmente Gemma? ¿Por qué está noche tras noche allí, desnudando deliberadamente su alma frente a un grupo de extraños?
Para intentar esbozar una respuesta a estas preguntas, voy a abordar la obra desde una clave de lectura artaudiana, una perspectiva que presenta a Gemma como la manifestación de un espíritu elemental, catalizador erotizado de fuerzas y pasiones atávicas, más bien atrapado en el relato borgeano que generador del mismo.

jueves, 9 de febrero de 2012

La rebelión de los bichos

nota originalmente publicada en el sitio de AINCRIT, julio 2010, actualmente en mantenimiento.



La rebelión de los bichos

Un shot teatral directo al pecho, una perla en caja de baquelita, una paloma incendiada que vuela... con ustedes: Ala de Criados.
por Juan Manuel López Baio

1.

¡Vualá Pancho, la plúm!*

Durante varias semanas, hasta que me avine a leer el breve y contundente copete en el portal Alternativa Teatral[1], me pasó que al escuchar el nombre de la última obra de Kartun tendía a evocar una suerte de buffet fruá antropofágico, o alguna otra imagen improbable. El error es entendible; es que ya desde el vamos la pieza apuesta a la re-creación verbal de un mundo del que me separan unos cuantos sustratos geológicos. Un mundo ya próximo a la centuria.
Ojo, que cuando digo verbal no me refiero a un verbo descriptivo ni a un servicio fúnebre de palabras, usos y giros de los tiempos preperónicos. Justamente lo extra-ordinario de la pluma kartuniana es esa calidad revitalizadora, que le permite organizar los elementos de época (frutos de su afán arqueológico, de coleccionista de huesos) de forma tal que el jeroglífico presentado cobra súbitamente vida y danza frente a nuestros ojos.
En este caso nos encontramos, en el marco de la Semana Trágica[2], con los vástagos de la más rancia aristocracia argentina: Emilito, Pancho y Tatana. “Los bichos”, como los bautizó la indiada. Tilingos europeizados que se esconden en Mar del Plata, mientras en Buenos Aires el Tata le pone el pecho a los disturbios. La historia que nace a partir del vínculo entre éstos niños bien, aquejados por el esplín veraniego, y Pedro, lacayo cuentrapropista al servicio de la familia, se despliega como un explosivo efecto dominó de pasiones violentas, ansia de sangre y odio de clase.
El relato se presenta mediante una serie de cuadros que hacen las veces de entradas en el diario de verano de Tatana, quien alternadamente se dirigirá al público y representará luego con los otros personajes los eventos rememorados. Este recurso da pie a que se entreteja un discurso metaliterario a propósito de la metáfora, en el que se la tilda de procedimiento formal débil y hasta execrable; discurso que puede leerse como crítica autorreferencial al propio funcionamiento de la obra que estamos viendo (metafórica en múltiples niveles), y que al estar en boca de Tatana deja en evidencia una visión de clase, un juicio ideológico-estético sobre las formas válidas de aprehender el mundo, que nos habla no poco sobre la clase social en cuestión. En fin, muestra la hilacha, como quien dice.