lunes, 11 de marzo de 2013

La mujer puerca


(publicada en Geoteatral)

“Puerca. Sos puerca”. Con una sonrisa enigmática y serena la mujer nos repite así las palabras con que su tía la amonestaba durante su niñez. A falta de una madre, fallecida durante el parto (“Cuando yo llegaba ella se iba, ¡ni nos vimos!”), y de un padre casi ausente, incapaz de hacerse cargo, aquella niña terminaría bajo la tutela de su implacable tía, administradora de una severa educación religiosa con ribetes místicos y dogmáticos. Es el período de los inciertos milagros de pueblo, de los sermones dominicales, del descubrimiento de los hombres y sus pitos, la manía de sus primos por mostrárselo (los de la punta; Mariano, el del medio, ese no, ese era bueno). Hoy aquella niña es una mujer adulta, marcada por la vida pero no en la superficie de su piel. “Pura cicatriz interna”, nos dice. No se ve, pero igual pica. Igual duele.

Alma

(publicada en Agencia NAN)


Buenos Aires, febrero 26 (Agencia NaN).- Es la historia de un tránsito. La historia de una partida en un día cualquiera, y su llegada, algún otro día, mucho tiempo después. El relato de una vida contenida entre esos dos puntos mínimos. Historia paradigmática que es a la vez una y muchas, por ser la semblanza singular de un destino colectivo: las migraciones internas que llevan a miles de hombres y mujeres a dejar sus pueblos natales y dirigirse a las metrópolis en busca de mejores oportunidades, soñando con el “progreso”, poderosa entelequia. Victoria es una adolescente de 15 años que viaja hacia Buenos Aires, la ciudad-puerto de ensueño que ella se imagina llena de bichitos de luz. Allá la espera un empleo de mucama, en el departamento de una acaudalada anciana. A poco de llegar la realidad áspera y frenética de la urbe rápidamente la desconcierta y abruma. A causa de un inesperado infortunio el empleo pautado dura poco, y a partir de aquí el periplo para Victoria se vuelve amargo. Un consejo taimado la lleva al lugar equivocado, donde se ve sometida a una explotación que ni siquiera sospechaba: obligada a vender su cuerpo, se encuentra en breve tiempo inmersa en un mundo del que ya no podrá despegarse. Desde ese momento será  conocida como Alma. Así, alrededor de la trata de personas y el abuso se sexual se estructura la obra “Alma (de cuando dejó de ser Victoria y empezó a ser Alma)”, que se puede ver los ´sábados a las 21 en el Vera Vera Teatro (Vera 108, Ciudad de Buenos Aires).