martes, 21 de mayo de 2013

Cachafaz

(publicada en Agencia NAN)


Buenos Aires, mayo 21 (Agencia NaN).- Bienvenidos al conventillo ‘el medio mundo’, lugar del drama. El conventillo como espacio mítico, fundacional, cuna roñosa, germen sudaca de la angustia, que roe las máscaras de una sociedad antropófaga en su raíz más profunda, una sociedad que organiza y jerarquiza a sus integrantes en función de su capacidad de explotar y ser explotados hasta el límite de la resistencia física y moral. Bebiendo de la tradición que atraviesa el alegre desenfado del sainete, en singular amalgama con elementos trágico-gauchescos, la obra escrita por Copi rompe de una patada el marco provisto por estas categorías y arremete con todo el ritmo del candombe y la murga oriental, coloridos resplandores de una imaginación desbordante, y una sobredosis cáustica de humor transgresivo y mordaz.
La Raulito, apasionada travesti de arrabal, y el malevo Cachafaz, su pundonoroso amante, pardo de linaje incierto, malviven la mishiadura en un bulín montevideano, rascando lo que pueden para el magro puchero que a duras penas disimula el hambre crónica. Hubo reducción de personal huelguista en el matadero, y ya no ligan ni las tripas. Agobiados por la vigilante censura de las vecinas, que entre murmullos y risas condenan su condición ilegítima. Hostigados permanentemente por la Policía, que espera que Cachafaz pise el palito para hacerlo entrar de una vez en la gayola; sólo la protección de un tío comisario de la Raulito los mantiene a raya. La cosa está fulera y el cinturón aprieta. La desesperación es una sombra que envuelve la carne, asfixiándola. Es allí donde la vitalidad de esta pareja insurrecta se manifiesta con toda su fuerza, a partir de la potencia del texto de Copi que se hace cuerpo en la puesta, en la elección estética del despliegue musical, los bailes y las canciones versadas, en una lírica lúcida, obscena y ferozmente alegre, que en la negación de un destino ignominioso afirma el derecho de los marginales, a conquistar con uñas y dientes, la vida y alguna forma de la plenitud.

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