martes, 29 de octubre de 2013

Piedra sentada, Pata corrida (farsa civilizatoria)

Piedra sentada, Pata corrida (farsa civilizatoria)
por Juan Manuel López Baio
29.octubre.2013

Allá lejos y hace tiempo, cuatro aguerridos indios perdidos en la pampa infinita... duermen la mona. Efluvios inconfensables invaden la escena. Por allí cerca, la zanja de Alsina: Gran Muralla invertida, devenida en telúrico cagadero para los Lechiguangas, tribu escasa pero indómita que, cual galos irreductibles frente al cruel romano, resiste todavía y siempre al invasor. Esta es la historia de los hermanos Duglas-Canejo y Guai-mayen, su madre Lachigi-Vieja y su esposo, el cacique Olorá-potro, tal cual es presentada y relatada por el fiel Perro Faustino, avisado y docto can payadorus de líricos exabruptos, que hará las delicias interlocutoras para con el público presente.

Desterrados, desclasados y descalzos, vagan los vagos por la desabastecida lontananza en busca del proteínico sustento. A falta de ganadería y pericia culinaria, felices están los originarios de cruzarse a los fortines y hacerse la vianda con carne blanca colonizadora. Pero el canibalismo trae consecuencias inesperadas. Verdaderos e inadvertidos fundadores de un movimiento antropofágico avant la lettre, descubren los casi-gauchos, no sin cierto terror, que la ingesta de estas hispánicas carnes infunde en sus comensales todo tipo de conocimientos y manifestaciones lingüísticas rayanas en la experiencia oracular.

lunes, 21 de octubre de 2013

La inviolabilidad del domicilio se basa en el hombre que aparece empuñando un hacha en la puerta de su casa


(publicada en Agencia NAN)


Buenos Aires, septiembre 23 (Agencia NAN-2013).- En un único plano general constituido por una larga toma continua de una quinta se desarrolla la acción del corto La inviolabilidad del domicilio se basa en el hombre que aparece empuñando un hacha en la puerta de su casa, de Alex Piperno. Podemos decir algunas cosas: vemos cuerpos que salen del interior de la casa, a través de amplias puertas-ventanas, hombres en gabardina de aspecto misterioso que con gran parsimonia se disponen a ejecutar una tarea, tarea cuya naturaleza se ignora. Pero hasta aquí el alcance de reproducir punto por punto un argumento. Cualquier intento posterior sería un despropósito, porque si hay algo que se aprecia con contundencia, luego de ver el corto completo, es la sinergia del lenguaje y los procedimientos de Piperno en tanto cineasta y poeta, o más bien, poeta-cineasta.
Nota completa: http://agencianan.blogspot.com.ar/2013/09/cortos-la-inviolabilidad-del-domicilio.html