viernes, 28 de marzo de 2014

No soy un caballo


(publicada en Geoteatral)

Esteban, Matías, y Fernando. Tres hombres jóvenes, camino a la madurez, que visten una amistad de años adolescentes que ya les va quedando incómoda. Rara. No obstante, allí van los tres, al campo, a la estancia  del abuelo de Esteban, el finado Gregorio muerto ya hace quince años. A saldar deudas y a rematar lo que queda. Muebles viejos. Caballos. Aprovechar la excusa, salir de la ciudad, relajarse, divertirse juntos. Y de paso que Fernando, el abogado, dé una mano con los trámites. De onda.
¿Qué puede ir mal? No mucho. Salvo que el pasado viaja con ellos, y no es una foto vieja y nostálgica, es un hongo latente y artero, listo para germinar y multiplicarse en urticante presente. Las historias del excéntrico Gregorio y su caballo, su muerte extraña susurrada por las malas lenguas del pueblo, la sutil sugestión del peón Robustiano y sus anécdotas de infancia, y la familiaridad con la que Matías se hace amigos indeseables en la pulpería, a pura timba, socavan la paz mental de Esteban, quien además debe tolerar la portación de amargura de Fernando, despechado por un desamor reciente y deprimiendo a troche y moche sin ningún tipo de pudor.duele.

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